Espanyol y Benfica se jugarán una plaza para la semifinal de la UEFA

Marzo 21, 2007

El Espanyol esquivó en el sorteo de los cuartos de final de la Copa de la UEFA a los dos equipos españoles que había en el bombo (Sevilla y Osasuna) y al Werder Bremen, los tres conjuntos a los que nadie quería encontrarse como rival, y quedó emparejado con el Benfica, un equipo que inicialmente no despierta excesivos recelos entre los blanquiazules pero que tendrá la ventaja de disputar el partido de vuelta en su estadio. La ida se jugará en Montjuïc el jueves 5 de abril, y la vuelta, el 12 del mismo mes.
Ernesto Valverde, entrenador del Espanyol, consideró que el hecho de jugar el segundo partido en el estadio Da Luz de Lisboa supone “una pequeña ventaja para el Benfica, pero no es determinante”, dijo el entrenador blanquiazul, quien calificó la eliminatoria de “bonita e ideal para que los aficionados disfruten. El partido cae en víspera de festivo por lo que espero que venga mucha gente al estadio porque es un aliciente”.
El técnico del Espanyol dijo que el Benfica es un club histórico, uno de los grandes de Europa que viene de jugar la Liga de Campeones”, y de sus jugadores destacó al exazulgrana Simao Sabrosa. “Es un jugador cotizado y marca la diferencia”. El Benfica, segundo en la Liga, a cuatro puntos del Oporto, quedó eliminado esta temporada en la fase de grupos de la Liga de Campeones. El equipo, entrenado por el portugués Fernando Santos, llegó con posibilidades hasta la última jornada, en la que cayó ante el Manchester United en Old Trafford (3-1).

SIMAO, EL REFERENTE
Los portugueses, que no ganan la Liga desde la temporada 2004-05, mantienen prácticamente el mismo bloque que, de la mano de Ronald Koeman, llegó la temporada pasada hasta los cuartos de final de la Champions, donde cayeron frente al Barça. Del conjunto sobresale Simao, quien cataliza el ataque, y los delanteros Nuno Gomes y el italiano Miccoli.
En el centro del campo destacan los internacionales griegos Karagounis y Katsouranis, así como el portugués Petit, mientras que en defensa sobresale la pareja de centrales, ambos brasileños: el internacional Luisao y Anderson. Otra de las estrellas es el veterano Rui Costa, exjugador del Milan, pero las reiteradas lesiones que ha sufrido esta temporada le han relegado al banquillo.
Valverde dijo que el equipo es consciente de que tiene que hacer “dos buenos partidos” para pasar a semifinales, donde se encontraría con el vencedor de la eliminatoria entre el AZ Alkmaar, de Louis van Gaal, y el Werder Bremen, al que el Barça echó de la Liga de Campeones. Los cruces de semifinales pueden propiciar que Espanyol y Bayer Leverkusen se encuentren en la final, algo deseado en el Espanyol, ya que permitiría desquitarse de la derrota sufrida en la final de 1988.

Así tiene que estar el campo para solucionar la eliminatoria en la ida y no sufrir en Lisboa.


Espanyol y Llevant ofrecen un pobre espectáculo 1-1

Marzo 21, 2007

El Espanyol y el Llevant se repartieron los puntos en Montjuïc (1-1) en un partido aburrido, falto de ritmo y carente de calidad, en el que el conjunto valenciano puso algo más de ganas que su rival, pero idéntico desacierto de cara a puerta.

A este Espanyol, que parece destinado a hacer algo grande en Europa este año, le cuesta horrores engancharse al torneo doméstico cuando juega en casa, sobre todo porque su fútbol, diseñado para hacer daño a la contra, no encuentra salida cuando se enfrenta a un equipo bien armado atrás y que no busca la portería contraria con la misma intensidad con la que defiende la propia.

El Llevant, que pelea por eludir el descenso desde la primera jornada de Liga, no está para darse ninguna alegría, y esta tarde saltó al césped del Olímpico con el propósito de jugar sin regalar nada al rival.

El equipo valenciano cumplió con el guión a medias, pues pudo adelantarse en la primera jugada del partido, logró marcar poco después y, sin embargo, no supo conservar el resultado hasta el final.

El Llevant dio el primer susto al Espanyol a los veinte segundos de partido.

Un centro de Kapo por la banda izquierda que se paseó entre una nube de defensas blanquiazules antes de llegar a Reggi, quien estrelló el balón contra las piernas de Kameni.

El delantero visitante no desperdiciaría, antes del cuarto de hora, su segunda ocasión para batir al meta camerunés: un balón caído del cielo tras un mal despeje de Riera con la testa que conectó con la diestra al fondo de la red (0-1).

El tanto del conjunto valenciano fue un castigo merecido para un Espanyol muy impreciso atrás y con muchos problemas para salir con el balón jugado y un justo premio a la mayor ambición del Llevant, muy metido en el encuentro desde el minuto inicial y mejor posicionado en el campo que su rival.

Sin embargo, ahí acabó todo el peligro visitante en la primera mitad. El genio de Riera, que ya había puesto en apuros a Molina con un disparo seco desde el pico del área antes del gol del conjunto levantino, afloró, esta vez para bien, a los veinte minutos de juego, cuando bajó al piso un balón colgado por Jarque y regaló el tanto del empate a Luis García, que sólo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red (1-1).

El gol blanquiazul no sólo sirvió para igualar el resultado sino también un partido que hasta ese momento se estaba decantando, por juego y ocasiones, del lado visitante. El Espanyol se vino un poco más arriba y el Levante dejó de merodear con peligro la portería de Kameni, pero ni unos ni otros hicieron más méritos para que el marcador se moviera.

Sólo un acción de Riera, empeñado en enmendar su error en el tanto visitante, rescató el partido de la atonía poco antes del descanso, al enviar un zurdazo al palo después de colarse en el área tras sortear a varios jugadores granotas.

Si el partido tuvo poco ritmo en la primera mitad, menos lo tuvo aún en la segunda, donde Espanyol y Levante rivalizaron en errores, imprecisiones y despropósitos a partes iguales.

Esta vez Tamudo no pudo hacer nada.


El Espanyol planea hacer un stage en Peralada y una gira por Inglaterra

Marzo 21, 2007

La tranquilidad que proporcionan los resultados permiten que el Espanyol, aunque parezca increíble, pueda planificar su futuro con calma y dedicación. Este es el caso de la pretemporada 2007-08. Hace unos días, Paco Herrera y Ernesto Valverde ya sentaron las bases sobre las que debe desarrollarse el trabajo veraniego de la primera plantilla blanquiazul. El calendario inicial está perfilado y en él se contempla el tradicional stage, una amplia gira inicial y la opción de algunos viajes puntuales para completar el cartel de encuentros amistosos.

De cumplirse el guión originario, la pretemporada 2007-08 arrancaría el 18 de julio tras las pertinentes revisiones médicas. Un inicio clásico con un stage en Peralada que oscilaría alrededor de diez días. Algún que otro día de descanso y vuelta a empezar, aunque esta vez sería con las maletas a punto y rumbo a Inglaterra. Esta primera gira se prolongaría hasta el 4 o 5 de agosto y contemplaría la disputa de tres o cuatro partidos amistosos. Llegado a este punto, queda un vacío que estará en función de las propuestas más interesantes para cerrar un par o tres de amistosos más.

El otro gran centro de atención es la presentación oficial del equipo coincidiendo con el Ciutat de Barcelona. El Espanyol está por la labor de celebrarlo frente al Real Madrid el fin de semana que abarca el 18 o 19 de agosto. El club blanquiazul lleva semanas negociando con los madridistas su participación. Hay muchas opciones de llegar finalmente a un acuerdo.

En cualquier caso, y con independencia del rival escogido para el tradicional torneo blanquiazul, e trataría del último test serio antes de afrontar la primera jornada liguera que podría llegar el fin de semana del 25 o 26 de agosto. El Espanyol trabaja sobre este primer esbozo que podría presentar algunas variaciones.

Ernesto Valverde.


Espanyol 4-0 Maccabi, directos a los 1/4 de final

Marzo 21, 2007

El RCD Espanyol resolvió con autoridad su clasificación para los cuartos de final de la Copa de la UEFA al tumbar al Maccabi Haifa israelí con tres goles en apenas ocho minutos al comienzo de la segunda parte, a partir de un soberbio tanto de De la Peña que rompió el partido, al que siguieron Tamudo y Luis García, y, en el tiempo añadido, Pandiani.

Los blanquiazules, que estaban obligados a marcar tras el 0-0 en Israel, no se encontraron cómodos en la primera parte, pero se exhibieron en la segunda y avanzan con firmeza, invictos en el torneo con ocho triunfos y dos empates –24 goles a favor y seis en contra– que aumentan su mejor racha histórica en Europa y redoblan sus ilusiones de llegar a Glasgow.

La apuesta ofensiva del Espanyol, con Tamudo, Pandiani, Luis García y De la Peña de arranque, y a la postre decisivos, se topó en la primera parte con una buena defensa del Maccabi Haifa, un rival limitado pero que sabía bien lo que quería. El partido cumplía el guión previsto por el equipo israelí, replegado en su campo y con rapidez en sus contragolpes.

Del Maccabi fueron además las mejores ocasiones de gol durante el primer tiempo. El equipo de Haifa, guiado de nuevo por el brasileño Boccoli, como en el partido de ida, salió a presionar a los blanquiazules, que tardaron 20 minutos en empezar a ejercer dominio suficiente para llegar con cierta claridad al área rival.

A los dos minutos, Gorka se llevó el primer susto tras un centro de Boccoli desde la banda derecha al que no llegó Katan, y a los 17 Boccoli sorprendía con un potente lanzamiento de falta que salió fuera cerca del poste. Minutos después empezó el Espanyol a acorralar al Maccabi.

DE LA PEÑA ENCUENTRA EL CAMINO DE LA VICTORIA

De la Peña probó con un primer disparo, desviado, en el minuto 24, y seis después tuvo otra oportunidad en una falta. Después lo intentó Luis García, también desde lejos, en un Espanyol que no encontraba la manera de llegar a la portería y que no tuvo una sola ocasión de peligro dentro del área en toda la primera parte.

Y de la misma manera comenzó la segunda, hasta que De la Peña, de nuevo desde fuera del área, rompió el partido. El cántabro firmó su primer gol del curso en el momento más oportuno. Y qué gol. Un soberbio tanto desde 25 metros, de potente disparo con el empeine que envió el balón a la escuadra de la portería de Davidovich.

El gol de De la Peña llevó la tranquilidad a la grada, pues obligaba al equipo macabeo a estirarse, y supuso el principio de una enorme fiesta para los blanquiazules. En ocho minutos, Tamudo y Luis García acabaron de liquidar al Maccabi Haifa con otros dos grandes goles.

Tamudo lo logró tras recibir de Pandiani y picando el balón con maestría, lo justo para superar por alto la salida del portero, aunque mención especial merece el tanto de Luis García por el maravilloso pase de De la Peña, sólo al alcance de unos pocos, que trazó una diagonal hasta el área pequeña y el asturiano no la desaprovechó.

Con los deberes hechos y el rival entregado, al Espanyol le sobró media hora en que Valverde reservó fuerzas para el partido ante el Levante y sentó a Tamudo y luego a De la Peña, aunque tuvo la mala fortuna de que David García se retiró lesionado. En el tiempo añadido, la fiesta fue completa con el gol de Pandiani, el que faltaba.

De cabeza, el uruguayo marcó su noveno tanto en el torneo, en el que se destaca como máximo goleador y en el que el Espanyol sigue soñando con Glasgow. Saborea los cuartos por segunda vez en la Copa UEFA, la cuarta en total con la Copa de Ferias, y puede cruzarse con el Bayer Leverkusen, su verdugo en la final de 1988.